domingo, 14 de febrero de 2016

Co/razón

(n.)(adj.)(del inglés) Solace: consuelo, persona que tiene esa capacidad.
(n.) (del inglés) Abditory: lugar de refugio.

Imagen de love


A mí me gusta mucho el café cargado

de largas conversaciones, de buena compañía, de recuerdos de antaño, y de momentos que van a venir.

Como cuando conoces a alguien y vuelves a sentir cosas bonitas, sonriendo sin darte cuenta.
Y pasa de todo, menos el tiempo. Dejas atrás los monólogos a las paredes, te recomponen el co/razón, y las palabras más bonitas empiezan a tener sentido

Y te das cuenta de que la vida son dos canciones.
Y mejor tararearlas en presente que en pasado.
Y mejor tararearlas con alguien que quiera tararearlas contigo.

Te lamen las heridas y te cosen los rotos de tus alas de papel, dándole de vida de nuevo a los libros.

Que sí, creedme, que hay personas que son pura magia, y sin necesidad de trucos.
Que están escondidas, porque le temen al mito de andrógino, aunque son capaces de superarlo.

Se cuelan por tus costillas al hacerte cosquillas con la punta de la nariz, ganándose a pulso un hueco en el lado izquierdo del pecho; agrandándose cuando se dan cuenta de que tienen que llenar un vacío, y abrillantan esa muñeca de porcelana que tienes por corazón.
Y te pisan los pies al sacarte a bailar el vals de la vida, puesto que nunca han aprendido a volar en los paseos que hacen con las alas tiritando cada noche.

Son fáciles de reconocer, sabes que van a ser libro, que van a escribir palmo a palmo, en verso a toda plana.

Te alegran las noches, los días, las semanas, los meses, los años, a pesar de los dolores;
y te prometen con estrellas que los corazones rotos, las canciones tristes y algunas brisas heladas son combinaciones perfectas, incluso para llegar a ser felices otra vez;
convenciéndote de que puedes dejar atrás ese lado misántropo que te suele salir antes de empezar el día.

Te hacen soñar, soñando.
Soñando...


sábado, 13 de febrero de 2016

Ríamonos de la vida

Nolako bizitza. Pozik egoten saiatzen zara, baina beti dago ezbehar edo zoritxarren bat. Putza. Duela gutxi nere familiako bat ingresatu zuten. Eskolan ere, jende aguantaezina. Zure ingurukoarekin gutxi baduzu, beti izanen duzu hurbil egunkaria, hura bai dela humore ona kenduko dizuten berriak lortzeko meategi itzela.

Zakurraren putza, zergatik hainbeste gauza txar? Denbora kentzen dizuten ikasketa, eta beste betebeharrek ere ez dute gehiegi laguntzen. Ezin lasai egon!

Hala ere, badira zorion pixkat emango dizuten gauzatxo asko ere badira. Horiek dira benetan gustatzen zaizkigunak. Gainera, gazteak gara, eta alaitasuna izan beharko litzateke galtzen dugun azkena.

Pikutara arazoak! Saiatu gaitezen unetxo batez haiek ahazten. Popatik hartzera haserreak! Alaiak izan behar gara, alai bizi. Humorea da galdu beharko genukeen azkena. Mezu hau inguruko askok jaso beharko lukete. Ezin gara estresatuta bizi!

Alai eta humoretsuak izan gaitezen. Bizitzaz barre egin dezagun
Nere alaitasunaren zati da zuek berriz ikusteko gero eta gutxiago falta dela.

***
Menuda manera de vivir. Intentas ser feliz, pero siempre hay algún accidente o desgracia. Mierda. Hace poco ingresaron en el hospital a un familiar mío. En el colegio, hay gente inaguantable. Si con esto no tienes suficiente, siempre tendrás cerca el periódico, esa fantástica mina de noticias que te quitan todo el buen humor.

Menudo asco, ¿por qué tantas cosas malas? Las tareas y los otros pasatiempos que te agotan el tiempo no ayudan demasiado. ¡No se puede estar tranquilo!

Sin embargo, hay una gran cantidad de pequeñas cosas que te llenan de felicidad. Estas son las que realmente nos gustan. Además, somos jóvenes, y la alegría debería ser lo último que se pierde.

¡A tomar viento los problemas! Intentemos olvidarnos por un momento de ellos. ¡A tomar por culo los enfados! Tenemos que ser alegres, vivir feliz. No tendríamos que perder el humor. Muchas personas deberían recibir este mensaje. ¡No podemos vivir estresados!Seamos felices y tengamos humor. Riámonos de la vida.
Es parte de mi alegría pensar que queda menos para veros.

Querido futuro

Querido futuro:
Que cada día pareces acercarte más y sé que no debería depositar en tus brazos esperanzas y sueños de ningún tipo, pero aquí estoy. Espero brillar, volar y descubrir. También espero hacerme más fuerte, poco me importa que sea a base de lágrimas, pues ya me he acostumbrado.

Y puede que seas tan fugaz como una estrella, y como tal, me permitiré desear algo. Deseo tardes de luz, noches brillantes y no pasarlos sola. Deseo días de ensueño, horas llenas de risas y miradas eternas. Deseo no desperdiciarte, enfrentarme a ti con ganas y no cobijarme en el pasado, gastado ya. Sé que quizás esto sea mucho pedir, pero puede que sea más sencillo de lo que parezca.

Por último, quiero pedirte perdón por adelantado. Porque me conozco y sé que eñ sol me deslumbrará aún cuando lo ansíe. Sé que voy a tropezar, pero quizás me haga falta para ver el mundo de otra manera. Sé que voy a mirar hacia atrás mil veces, que desearé dejarlo todo y rendirme, que añoraré el pasado al que ahora llamo presente.
Pero, aún así, te aseguro que serás bienvenido.
Te espero

domingo, 13 de diciembre de 2015

Esto...

Y, de repente, un día cualquiera, conoces a alguien que, sin darte cuenta y sin quererlo, te hace sonreír. Y que, además, llega a comprenderte mejor que cualquier persona cercana.
Sientes conocerlo de toda la vida, aunque nunca lo hayas visto, es como si fuese un motivo que te ha perseguido al mismo tiempo que estuviste huyendo, tratando de encontrar una razón por la cual valiera la pena luchar.
La encuentras. Estaba en un lugar sin esperanza, en un lugar inhabitable. Poco a poco va haciendo un hueco en tu vida. Finalmente, lo hace.
Abarcó la mayor parte de tu tiempo y de tus pensamientos. Echó raíces en lugares donde nadie más había estado, en esa parte donde te tocabas a diario y sentías un vacío enorme. Ahora ese vacío está lleno de vida. Y te preguntas: ¿Cómo una persona que conocí por casualidad se convirtió en la persona que había buscado toda mi vida?
Y es ahí, justo en ese momento cuando empiezas a creer en la magia. 


https://twitter.com/MsjsBuenos/status/591301346055299073

sábado, 5 de diciembre de 2015

Al compàs

Escrita en catalán y traducida al castellano.

Comença la música.
Una balada. Trista, lenta, romàntica.
Ell m'agafa de la cintura i clava els seus preciosos ulls mel en els meus.
Sonen dolços acords, com una pluja delicada de sucre.
Començam a donar els primers passos, les primeres voltes.
Acarono la seva galta vermella, mentre ell, amb les seves, en aquells moments, tremoloses mans, recorre tot el meu cos.
El trepitjo (ballar mai ha estat el meu fort) però no pareix importar-li massa, i, amb una rialla burleta, les nostres cares s'apropen. A poc a poc. Intensament. Els seus carnosos llavis a pocs centímetres dels meus fins que...
Acaba la música.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Comienza la música.
Una balada. Triste, lenta, romántica.
Él me coge de la cintura i clava sus preciosos ojos miel en los mios.
Suenan dulces acordes, como una lluvia delicada de azúcar.
Comenzamos a dar los primeros pasos, las primeres vueltas.
Acarício su mejilla roja, mientras él, con sus, en aquellos momentos, temblorosas manos, recorre todo mi cuerpo.
Le piso (bailar nunca ha sido mi fuerte) pero no parece importarle demasiado y, con una sonrisa burlona, nuestras caras se acercan. Poco a poco. Intensamente. Sus carnosos labios a pocos centímetros de los mios hasta que...
Acaba la música.



                                                                                                   Maria Victory Cirer

martes, 24 de noviembre de 2015

MÍRATE, MÍRAME.

Sales de noche, cómo no, a salvarte. Vas al revés: por las mañanas te auto-destruyes y por las noches vas en busca de algún intento de salvación.
¿Qué voy a decirte? Si ya no te quieres ni ver mientras te sonríen o te sonrío. No me llores, que sangro. O llórame muy lento, creo que puedo soportar el dolor. Agárrame fuerte cuando te abrace, y mientras me rompo, tú también te rompes. Creo que ninguna noche te había visto tan insalvable, pequeño.
Pero tú a pesar de no querer de no querer verte, yo te volvía y te volvía a ver pasar,
como quien tiene adicción a algo, a ti por ejemplo















Maider (La Rioja).

domingo, 15 de noviembre de 2015

Recuerdo Olvidado

Saludos, Mi Amada. Estás radiante esta noche. ¿Que qué tal mi día? Oh, horrible, como siempre… desde mi celda sigue sin verse el cementerio. Pero no te preocupes, aunque la idea de romper la pared con la cabeza de Whistle no haya funcionado… al menos el cirujano del hospital estará entretenido unas horas más je je…

Pero, ¿y qué es de ti? Siempre tan sola ahí arriba… no debiste dejarme. No debiste dejarme aquí, sabes que sólo soy un niño, un niño asustado que al irte tú empezó a pensar en cosas que la gente no suele preguntarse. En este mundo me llaman loco… ¿te lo puedes creer? Yo sigo sin dar crédito a la facilidad de la gente para olvidar nombres de caídos y para "sobre-ponérselo" a todo antes de entenderlo.

Si siguieras aquí… ay si siguieras aquí… otro gallo me cantaría, desde luego. Tú me protegías, me dabas cobijo, me entendías… pero ya no soy el que era. La verdad es que ni siquiera recuerdo cómo era la vida antes de tu muerte. Casi no consigo recordar cómo te mataron y me echaron la culpa a mí.  ¿Lo recuerdas? ¿Recuerdas aquella noche en la posada de Tuco? ¿Y lo que nos reímos después de que aquel borracho cayera en el suelo, y rodara por todo el establecimiento hasta topar con un barril de cerveza? Por desgracia, esa misma noche también moriste tu, por culpa del imbécil de Milton. También recuerdo sus gritos de "nena" antes de que lo estrangulara. Aquellos sí que eran buenos tiempos ¿eh, amor? Después me metieron en este antro y me tacharon de “loco”.

Un loco que entiende perfectamente tu teoría sobre la raza humana. Un loco que conoce los secretos de la tierra y sabe escuchar que se muere. Un loco que conoce la verdadera razón por la cual la inteligencia y la ignorancia van de la mano. Un loco muy listo, pero al fin y al cabo un loco. ¿Quién más iba a escucharme si no tu, Mi Reina? Lo más probable es que nadie, porque ya nadie escucha a nadie en este mundo que las personas "civilizadas” han montado. ¿Vale tanto la civilización cuando se trata de VIDAS HUMANAS? Parece que sí. Y no sólo parece que sí, también se creen que sí. Y sólo tú, Mi Amor, alcanzas a comprender lo peligroso que es creer en algo tan a ciegas.

¿Pero qué nos importa a ti y a mí lo que les pase a esta gente? Bueno, sí, somos gente… o yo al menos lo sigo siendo. Pero no formo parte de lo que ellos han montado. No formo parte de nada, porque todo grupo de personas necesita un enemigo, ¡y yo no necesito ninguno! ¿No es hermosa la vida? ¿No es hermosa la muerte? ¿Por qué querer privar de cualquiera de ellas a cualquier ser vivo sin necesidad vital? Jamás lo entendí, y al margen de lo que esta gente piense, lo de Milton fue necesario. No podía dejarlo vivir después de lo que te hizo a ti.

(Y lo de Whistle ha sido un accidente, debería haberse roto la piedra antes que su cabeza.
Jiji... "Splash.") 

Ay Mi Amor… la vida duele. Y estoy cansado de ella. Estoy cansado de estar sólo aquí. Pero sobre todo estoy cansado de tu silencio. Creo que mañana me arrancaré el corazón del pecho, no sin antes dejar en una nota de recado a la doctora White que lo incinere, para que se venga conmigo y así poder dártelo en muerte como te lo di en vida…


Ahora sí, es hora de despedirnos por última vez Mi Vida (Me chifla la ironía de las palabras). Deseo que duermas bien, deseo que tus sueños desprendan tanta luz como tú. Deseo verte pronto, Mi Amor.

José J. Granados

lunes, 9 de noviembre de 2015

¿QUE ES AMOR?

 ¿QUE ES AMOR?
la tristeza se nota en su rostro
pero me pregunta entre sollozos
-¿qué es amor?-
-nosotros-
respondo
-no lo noto-
-¿entonces qué es amor?
digo con el corazón roto
-hay otro-
y se marcha dejandome solo
la ira y el dolor 
me invaden poco a poco
creo saber que es amor 
aun así, ya no lo conozco.

GERARDO GUIJARRO



jueves, 8 de octubre de 2015

La tela de araña

Los he visto en el monte, al lado de un gran precipicio. Unos pequeños helechos, atrapados en una tela de araña. Este cuerpo matemático que es la tela de araña, ha atrapado unas plantas en vez de unos insectos. Esa imagen me ha hecho recordar el pasado que olvidé.

Estaba de vacaciones con mi familia, cuando encontré al tipejo que llevaba buscando durante tantos años, el que asesinó a mis padres. Embrujado por un instinto de venganza, creé la trampa perfecta gracias a la matemática, para dar fin a la vida de ese delincuente.

Al poco tiempo de colocar la bomba, esta explotó inesperadamente. No podía haber matado a mi víctima, ya que esta estaba aún trabajando.

Después de un rato, distinguí los cadáveres de mi mujer e hijos en el suelo. Desgraciadamente, la matemática no pudo preverlo todo.

Es suficiente. He cerrado los ojos y sentido mi cuerpo cayendo por el despeñadero.

Beñat Berasategi

domingo, 4 de octubre de 2015

D-36


Sus rizos le cubrían ambas mejillas, aunque no hacía falta ser un detective para saber que la chica que se sentaba frente a mi estaba llorando. Nunca había visto a una dama tan hermosa como ella. Su tez blanca y su pelo rojizo hacían que su belleza pareciese sobrenatural.


Serían las seis de la mañana. Pese aquellas horas, el aeropuerto de Bradford estaba a rebosar de personas yendo arriba y abajo como si de hormiguitas se tratasen.

Mi vuelo salía en un par de horas, así que decidí sentarme en una cafetería cerca de una terminal de embarque para descansar y que la espera se hiciese menos pesada.

Leyendo el periódico del día anterior y con mi “capuccino” humeante delante de mí, oí un ruido. Cuando levanté la mirada, la ví. Tuve que pellizcarme para saber si era un sueño o si realmente esa chica pelirroja estaba frente a mi, y, gracias a Dios, no era otro de mis extravagantes sueños de escritor. Gajes del oficio.

Era una diosa; aunque no era de estatura demasiado alta, sus delicadas extremidades eran propias de una bailarina, o, mejor aún, de princesa de cuento de hadas. Sus tirabuzones color fuego contrastaban con la palidez de su piel. Recorrí todo su cuerpo con la mirada hasta llegar a sus ojos. Allí termino mi admiración y recorrió por todo mi cuerpo una sensación de lástima hacia aquella muchacha. Lloraba. En silencio.
 
Las lágrimas escapaban de sus ojos sin que ella intentase evitarlo. En lugar de ir a preguntarle cómo estaba o simplemente sentarme a su lado, decidí no intimidarla, así que me quedé exactamente donde estaba. ¿Por qué lloraba? ¿Qué monstruo le hacía llorar? Si no fuera porque no creo en el amor a primera vista diría que esa mujer era mi amor verdadero. No podía verla así. Me superaba. Intenté concentrarme en las minúsculas letras de periódico: nada. Esta vez procuré centrar mi cabeza en la cremosa espuma de mi café italiano: fracasé estrepitosamente igual que la primera vez. Mi mente literaria no paraba de rumiar que factor hacía que esa chica derramase lágrimas de la manera en que lo estaba haciendo. Miles de historias acerca de la joven dama me acechaban como pequeñas llamas incandescentes, quemándome por dentro lentamente.

Lo primero que pensé fue que había perdido el avión. Un avión que la llevaría a reencontrarse con su amante en un recóndito lugar para poder ser libres y poder disfrutar de toda una vida juntos. Tonterías. Pensé que eso solo pasaba en películas de Clint Eastwood, como “Los puentes de Madison”. Pero imaginé por unos segundos que pasaría si fuese real; una chica llorando desconsoladamente en la sala de embarque del aeropuerto de la ciudad de Bradford, Inglaterra, porqué acababa de perder la oportunidad de ver a su amado que le esperaba a muchos kilómetros de distancia. Decidí descartar esa opción para no quedarme con el mal sabor de boca.


Pensamientos escurridizos entraban y salían de mi mente mientras yo los iba apuntando en mi libreta que en tantos viajes y aventuras me había acompañado. ¡Ajá! A lo mejor era un programa de cámaras ocultas propio de los domingos por la tarde donde la gente enciende la televisión sin un programa concreto en mente. Esa idea me gustaba más. “¿Quién será la bondadosa persona que se acercará a la muchacha, actriz infiltrada, para consolarla? No os perdáis esta domingo el nuevo programa de La Fox “Infiltrada en el aeropuerto””. No sería mala idea, aunque pensar que en ese momento cámaras ocultas me estaban grabando me incomodó, así que seguí rumiando.

¿Por qué? ¡¿Por qué llora Raúl?!”. Me repetía una y otra vez. ¡SÍ! Esta era la clave: ¡¡Música!!. Esa hermosa chica se había emocionado al escuchar su canción favorita. A lo mejor escuchaba “All of me” de John Legend, o, probablemente, alguna canción de One Direction, como “Story of my life” o “Little things”. Recordé haberlas escuchado por la radio alguna que otra vez y me acordé de todas la chicas que estaban locas por esos cinco chicos... ¿o eran cuatro? Bueno, en definitiva, podría ser que esa señorita llorara de emoción al escuchar un tema de su grupo favorito.


Pasajeros del vuelo 457 con destino a París que embarquen por la puerta 5, por favor.”

Ese era mi vuelo. Miré el reloj y supe que me había pasado dos horas escribiendo historias acerca de esa chica. Decidí despedirme de ella con la mirada, la observé una última vez...

Había desaparecido. Miré a todos lados. Nada. Hicieron una última llamada a los pasajeros del vuelo 457, así que, pese a mi tristeza y decepción, fui a embarcar.

Ya en el avión, buscaba mi asiento: D-36. Cuando llegué allí, una chica pelirroja miraba por la ventana. Se giró y supe que era ella. Ya no lloraba. Quizás ahora podría inventarme otra final...
 
 
 
                                                                                  Maria Victory Cirer